La normativa de un recinto ferial no es un trámite burocrático más: es lo que determina si tu stand puede montarse tal y como está diseñado, o si hay que modificarlo sobre la marcha el mismo día de la instalación. Esto es lo que revisamos antes de que cualquier proyecto llegue a producción.
Altura máxima y estructuras elevadas
Cada recinto —y a veces cada pabellón dentro del mismo recinto— fija una altura máxima distinta según la ubicación de la parcela: no es lo mismo un stand en pasillo central que uno junto a una salida de emergencia o bajo una zona con instalaciones técnicas. Las estructuras de doble altura casi siempre requieren, además, un cálculo estructural firmado por un técnico competente, que hay que presentar junto con el plano.
Salidas de emergencia y anchura de pasillos
Ningún elemento del stand —ni siquiera mobiliario suelto o gráfica de suelo— puede invadir el ancho de pasillo mínimo que exige el recinto, y mucho menos bloquear una salida de emergencia. Es uno de los motivos más habituales por los que un montaje se retrasa el mismo día: un elemento que en el plano parecía encajar, en la parcela real invade unos centímetros de más.
Materiales ignífugos
La mayoría de recintos exige que la moqueta, los textiles y ciertos acabados de pared cumplan una clasificación de reacción al fuego determinada (habitualmente M1 o Euroclase B-s1,d0 en normativa europea). Es una revisión que hacemos de forma sistemática antes de encargar materiales, porque sustituir un acabado ya comprado por no cumplir esta normativa es una de las incidencias más caras de corregir a última hora.
Seguro de responsabilidad civil
Prácticamente todos los recintos feriales exigen un certificado de seguro de responsabilidad civil vigente, tanto para la empresa montadora como, en ocasiones, para el expositor. Conviene confirmar la cobertura mínima exigida por cada recinto concreto, ya que varía de una feria a otra.
Instalación eléctrica y certificados
Cualquier instalación eléctrica dentro del stand —cuadros, iluminación, equipos audiovisuales— suele necesitar un boletín eléctrico o certificado de instalación conforme a la normativa del recinto, especialmente si se supera cierta potencia contratada. Esto se solicita junto con los suministros del stand, un paso que detallamos en nuestro artículo sobre qué revisar antes de que tu stand llegue a la feria.
La normativa no es un obstáculo para el diseño: es una restricción que hay que conocer antes de diseñar, no después.
Cómo lo gestionamos en cada proyecto
Antes de aprobar un plano técnico, comprobamos la normativa específica del recinto y la parcela concreta: altura, salidas de emergencia, materiales y suministros. Es parte de nuestro servicio de gestión integral de proyecto, precisamente para que estos requisitos no aparezcan como sorpresa el día del montaje.
Preguntas frecuentes
¿La normativa de altura es la misma en todos los recintos?
No, varía por recinto e incluso por ubicación dentro del mismo pabellón, así que hay que confirmarla para cada parcela concreta.
¿Quién debe tener el seguro de responsabilidad civil?
Normalmente lo exige el recinto tanto a la empresa montadora como, en ocasiones, al expositor.